martes, 14 de septiembre de 2010

Además, necesito comer.

-Y además de eso-añadió dirigiendole una intensa mirada-, está el hecho de que te quiero.
Ella se estremeció. Los ojos se le llenaron de lágrimas. Pocas veces manifestaba sus sentimientos con tanta claridad, porque era demasiado doloroso, porque desde el principio habían sabido los dos que que el suyo era un amor imposible. Se mordió el labio inferior.
-Dime, ¿por qué?- preguntó suavemente.
-¿Por qué, qué?¿Por qué te quiero?
-No. Por qué...por qué nos ha pasado esto. Por qué nos enamoramos si no devíamos hacerlo. Por qué ahora que está hecho no podemos ser felices juntos.
*
-Estás muy triste esta noche, no me gusta verte así.
-Toda mi vida a sido un quiero y no puedo. Dime, ¿de que me sirve todo?¿de que me vale si no pueden darme lo unico que en realidad he deseado desde que era una niña?
Sus últimas palabras acabaron en un suave suspiro, mientras se miraba las manos con impotencia.
Él sintio que se le rompia el corazón.